Diversidad

De E4pedia

La Diversidad en una red social es la medida del campo de alternativas en el que un nodo de una red puede determinar su propio comportamiento sin afectar a otros nodos o verse afectado involuntariamete por ellos.

Cuanto más distribuida sea una red social, mayor es el, obviamente el grado de diversidad asumible por una red. La sostenibilidad o robustez de una red y su grado de diversidad potencial son pues medidas equivalentes.

En consucuencia diversidad es el resultado social probable de la lógica de la abundancia y de la organización social en plurarquía: si las opciones y acciones de cada uno no merman las posibilidades de los demás, el conjunto de elecciones muy rara vez será unánime, dado que los valores, preferencias y gustos de las personas son en si mismos diversos.

Contenido

Diversidad, plurarquía y abundancia

Siendo la posibilidad de plurarquía una consecuencia directa del carácter distribuido de una red, su grado de diversidad potencial permite medir las posibilidades reales de plurarquía bajo condiciones de abundancia, esto es, en qué rango de decisiones pueden los nodos hacer lo que quieran sin mermar posibilidades de acción de los otros.

Significado social práctico

Intuitivamente entendemos que la aceptación de un mayor grado de diversidad supone una mayor libertad efectiva para el individuo, es mayor el campo de alternativas que se le abre a la hora de crear y ordenar su vida. La diversidad, o al menos la consecución social del grado de diversidad que le permitiría ser aceptado, aparece para el individuo como un fin en si mismo, como un sinónimo de libertad real.

Sin embargo, fuera de las condiciones económicas particulares bajo las que opera la lógica de la abundancia, la diversidad tiene un coste, en la medida en que tolerarla supone aceptar que recursos sociales valiosos sean destinados a objetivos que no son los determinantes en el sistema en un momento dado.

Y si una sociedad, una cultura, acepta un determinado grado de diversidad es porque ese grado, ese nivel de coste, es compatible con sus fines. El fin de toda cultura en realidad no es otro que maximizar la supervivencia del medio social para un entorno históricamente definido. La cultura entiende la diversidad como una herramienta.


Diversidad y verdad social

La diversidad no niega la posibilidad de jerarquización de valores ni la validez de los consensos. En plurarquía cada cluster en una red, cada comunidad puede definirse sobre consensos tan estrictos como se quiera. Mientras el derecho a la escisión sea una realidad, lejos de oprimir a sus miembros, la homogeneidad del nodo asegurará la diversidad del conjunto social.


La leyenda de la salsa de Spaghetti perfecta

Relato del conocido ensayista pulp Malcom Gladwell, cuando presentaba en New Yorker la historia de Howard Moskowitz. Moskowitz había hecho su tesis doctoral en Harvard sobre psicología de los sentidos, una especialidad con una clara orientación industrial: encontrar los sabores óptimos para el mercado de productos comestibles elaborados.

En los 70, su primer cliente fue Pepsi. Se trataba de encontrar el nivel de dulzor perfecto para la nueva Pepsi Diet. Moskowitz desarrollo todo tipo de tests y pruebas por Estados Unidos en focus groups de todos los perfiles imaginables. Los resultados eran un caos. No existía una pauta de gustos única, unos valores de edulcorante que dejaran satifechos a la gran mayoría de posibles consumidores…

Moskowitz concluyó que lo que pasaba es que no había una Pepsi Diet perfecta, sino muchas. Y si esto pasaba en el mundo de las bebidas de cola, posiblemente pasaría también en otras tantas industrias de alimentación. Pero la industria tardó años en escucharle.

Puede ser difícil hoy, quince años más tarde -cuando cada marca se presenta en múltiples variedades- apreciar hasta que punto esto representaba una ruptura. En aquellos años, la gente de la industria alimentaria llevaban en sus cabezas la noción de una receta platónica, la versión de un plato que pareciera y superia absolutamente bien.

Pero el primer cliente a quién Moskowitz convenció fue a salsas Campbell. Se trataba de adaptar sus salsas de spaghetti. Aquí la epistemología postmoderna se traducía en cuotas de mercado. Moskowitz revolucionó industria, estantes de supermercados y sobre todo ventas. Prego, la salsa de spaghetti de Campbell se presenta hoy en 23 combinaciones.

Habían estado buscando la salsa platónica de spaghetti -escribe Gladwell- y la salsa platónica de spaghetti era ligera y homogénea porque ése era el modo en que pesaban que se hacía en Italia. La cocina industrial estaba constreñida a la búsqueda de los universales humanos. Una vez comienzas a buscar las fuentes de la diversidad humana, la vieja ortodoxia sale por la ventana. Howard Moskowitz quitó de en medio a los platónicos y dijo que no existen universales.

La leyenda de la salsa de sphaghetti perfecta: el vídeo

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Moraleja postmoderna

Igualmente todos los que hoy defienden que es posible agregar preferencias para obtener un único output social satisfactorio, una única verdad social, (sea la Wikipedia o la agenda mediática) tienen en la cabeza el horizonte de una enciclopedia o una agenda ideal, lo más perfecta posible. El problema es que algo así no existe. No es posible definir una enciclopedia perfecta o un resumen de noticias perfecto, como no es posible definir una salsa de carne o una salsa de spaghetti perfecta, simplemente porque hay diversidad de patrones de gustos y valores.

La diversidad en la Constitución de los EEEE

La mitología ilustrada de una razón única, heredera de la divinidad, a la que puede llegarse mediante el debate, simplemente no funciona. No hay un lugar, un gusto, un conjunto de valores común y único al que conforme sabemos más nos acerquemos de forma natural. Somos distintos unos de otros. La diversidad humana es irreductible, existe y siempre estará ahí para recordarnos que nunca existiran, ni como límites, los universales platónicos.

Por eso la plurarquía y el derecho a la escisión son la base de cualquier organización social humana que quiera llamarse verdaderamente libre, como asegura la Constitución de los Exploradores Electrónicos.

Diversidad, innovación y propiedad intelectual

Todos los sistemas económicos buscan mantener de forma más o menos automática un cierto equilibrio entre el desarrollo de la diversidad y la cohesión, entre innovación y desarrollo de lo existente. Lo hacen orientando a los innovadores hacia sus propios fines (la supervivencia del sistema). Por ejemplo, el sistema de propiedad intelectual asegura -mediante un monopolio temporal de la explotación de las creaciones- un premio automático para aquellas obras que conocen el éxito, que son valoradas por la comunidad mediante el propio mercado ya existente. La finalidad es doble: por un lado se incentiva así a los innovadores, pero no a todos, sino sólo a aquellos cuyos resultados son explotables, útiles dentro del marco aceptable socialmente en un momento dado.

Ese premio selectivo (no a la innovación, sino a aquella que tiene sentido para la comunidad) tiene a su vez un coste: la extensión de la innovación, su repercusión social, se retrasa artificialmente. La mal llamada propiedad intelectual supone un pacto implícito: La comunidad acepta el coste del retraso a cambio de que la innovación dominante sea la que se produce dentro del sistema de valores imperante.

Sin embargo, en la última década se ha [demostrado] tanto teórica como empiricamente:

Plurarquismo y devolucionismo

Este cambio histórico es el que hace que el plurarquismo y el movimiento por la devolución estén ligados, pues la propiedad intelectual aparece como un freno artificial a la diversidad y por tanto a la generación de espacios sociales de plurarquía

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